Imagen Astronómica del Día

Un árbol solitario se alza en un tranquilo prado de Guadalajara, España, silueteado por la región de Cygnus que se eleva como llamas en el cielo nocturno. Este paisaje nocturno profundo es una composición de exposiciones que revela una gama de brillo y color que los ojos humanos no pueden ver por sí solos. Cygnus, que abarca más de mil veces el tamaño angular de la Luna llena, inflama el cielo con su activa formación estelar, en la que nubes de gas y polvo se colapsan por efecto de la gravedad hasta que se produce la fusión nuclear y nacen nuevas estrellas. Estas estrellas ionizan el hidrógeno gaseoso circundante, provocando su brillo carmesí, mientras que los zarcillos de polvo interestelar absorben parte de esa luz y proyectan sombras oscuras sobre el cielo. Cygnus es un tesoro celeste, en particular las nebulosas Velo, Creciente y Pelícano, así como Cygnus X-1, el primer agujero negro confirmado. Cygnus sigue aportando nuevos datos científicos, como el nuevo modelo tridimensional del Bucle de Cygnus, posible gracias al Observatorio de Rayos X Chandra. Casi en el hiperespacio: Generador aleatorio de APOD