Imagen Astronómica del Día

Un lobo oscuro yace en la encía. No, ¡no es una adivinanza! La imagen de hoy muestra la Nebulosa del Lobo Oscuro (Sandqvist-Lindroos 17), una espeluznante nube de polvo incrustada dentro de la Nebulosa del Chicle 55 (RCW 113), en la constelación de Escorpio. Aunque el polvo es una plaga para nosotros, desempeña un papel vital en la creación de las condiciones necesarias para el nacimiento de las estrellas. El lobo oscuro absorbe la intensa luz ultravioleta y visible emitida por las estrellas jóvenes de Gum 55 y la reemite en longitudes de onda más largas, principalmente infrarrojas. Esto impide que la luz de mayor energía caliente el gas de la región. Cuando una región de gas se enfría lo suficiente, la gravedad toma el control y provoca el colapso del gas para formar una estrella. El polvo no sólo actúa como termostato interestelar, sino que también es el punto de encuentro de los átomos de hidrógeno que forman el hidrógeno molecular, el componente básico de las estrellas. El aparentemente siniestro Lobo Oscuro es en realidad un presagio de vida cósmica.